Actividad vivencial, ir a la naturaleza y experimentar cada uno de sus elementos (tierra, agua, fuego, aire), reintegrándolos a nuestras vidas, es importante reconocer y recordar que somos parte de la naturaleza. Volver a nuestras raíces, a nuestra Madre Tierra, a nuestros orígenes nos equilibra y nos tranforma en seres más conscientes. Sólo cuando hemos logrado enraizarnos podemos florecer y dar frutos.